Empezar no es fácil.
El miedo es una constante en ello. Miedo no es la palabra, es incertidumbre, desconocimiento, el no saber con qué se va a encontrar uno, el ir en vacío; como un extraño, o más bien, sintiéndose como tal.
Así es como me siento yo ahora. Con ganas y miedo.
Ganas de cambiar el ``modus vivendi´´del pueblo, monótono, aburrido, y con noticias, a veces verdaderas y a veces falsas, que corren como el viento. O más aun. Dejar a un lado esa vida y empezar una nueva, o otra paralela.
Miedo de no encontrarse con lo que uno se imagina, o de encontrarse con aquello que ni siquiera uno puede llegar a imaginar y de que los sueños se conviertan en pesadillas.
Sin embargo, a medida que van llegando los días, las ganas ``ganan terreno´´ frente al miedo, y espero que así continúe.